Aunque los síntomas son muy similares entre ambas -estornudos en serie, secreción nasal y congestión nasal-, es importante entender qué es una alergia y qué es la gripe. Son dos afecciones muy diferentes2.
Para empezar, la gripe, al igual que el resfriado, es una enfermedad contagiosa. Mientras que un resfriado es una afección más leve, normalmente causada por un rinovirus, la gripe es una infección causada por el virus de la gripe y es más "pesada". Además de los síntomas nasales, las personas con gripe también pueden padecer fiebre, tos, dolores corporales, de cabeza y de garganta8.
La rinitis es una enfermedad crónica hereditaria que, si no se trata, puede afectar a largo plazo a otras zonas además de la nariz, como los senos paranasales, los ojos, los oídos, la garganta y los pulmones. Esto puede provocar sinusitis, amigdalitis y otros problemas e infecciones respiratorias2. Sin embargo, la rinitis se presenta en brotes específicos y más cortos (que no duran días, como la gripe) y suele empeorar con el frío y los cambios de temperatura2.