algunos de los síntomas. Un médico puede decirte qué remedio para la rinitis alérgica es mejor para ti, así que consulta a un profesional si tienes dudas.
A continuación, te explicamos cómo actúan algunos de los medicamentos que ayudan a combatir los síntomas de la rinitis alérgica.
1. Medicamentos antialérgicos para la rinitis
"Antialérgico" es un término amplio que engloba varios tipos de medicamentos con diferentes acciones. Entre ellos se encuentran los antihistamínicos, que son fármacos que actúan de forma más rápida y directa sobre la histamina, una sustancia orgánica producida por nuestro sistema inmunitario para controlar las reacciones corporales, como las alergias2.
La histamina es también el principal mediador responsable de la aparición de los síntomas característicos de la rinitis y se libera en la fase inmediata, que se produce minutos después de que la sustancia causante de la alergia del individuo
entre en contacto con su organismo1,2.
Los antihistamínicos se sintetizaron e introdujeron en el tratamiento de la rinitis alérgica hace más de 50 años. El principal efecto adverso de los llamados antihistamínicos de primera generación es la famosa somnolencia que provocan los antialérgicos1,2.
Esto se debe a que tienen una estructura química más simple, son liposolubles y atraviesan la barrera hematoencefálica. Además de la somnolencia, los efectos adversos de los antihistamínicos de primera generación incluyen una disminución de la atención, la cognición, el aprendizaje, la memoria y el rendimiento psicomotor1.
Desde la década de 1970, la investigación ha llevado al descubrimiento de nuevos antihistamínicos que causan menos efectos secundarios2. La lista incluye la Fexofenadina1,2, el principio activo de Allegra3.
Los denominados antihistamínicos de segunda generación tienen una estructura química más compleja y no suelen atravesar la barrera hematoencefálica. Como consecuencia, estos fármacos para la rinitis se consideran no sedantes, ya que no provocan somnolencia1,2.
Los fármacos modernos, como Allegra, también tienen una gran potencia, una larga duración de acción y, al tener mayor afinidad con los receptores de histamina, acaban teniendo menos efectos adversos1.
Cabe destacar que los fármacos antialérgicos para la rinitis alivian eficazmente los síntomas de la fase inmediata, como estornudos, picazón, secreciones, síntomas oculares asociados y obstrucción nasal parcial, característica de la fase tardía de la enfermedad, que se produce entre 4 y 8 horas después del contacto con el alérgeno1
2. Corticosteroides nasales para la rinitis
Si padeces rinitis persistente, tu médico puede sugerirte el uso de corticosteroides intranasales, es decir, aerosoles nasales2.
Esta medicación reduce la inflamación de la mucosa nasal, lo que conlleva una mejora de la obstrucción nasal, el picor, los estornudos y las secreciones. El uso de este tipo de medicación para la rinitis mejora la calidad de vida, la calidad del sueño y la concentración diurna1.
También se observa una mejoría de los síntomas oculares asociados, como la rinoconjuntivitis alérgica. Además, el tratamiento con corticosteroides nasales también reduce el riesgo de complicaciones como la rinosinusitis -que es la rinitis asociada a la sinusitis-, la otitis secretora y el asma1.
Los efectos secundarios son escasos. Debido a su buena actividad antiinflamatoria, su baja absorción y metabolismo de primer paso, los corticosteroides tópicos de segunda generación son el tratamiento de elección para la rinitis alérgica persistente2.
El inicio de acción de este tipo de aerosoles nasales para la rinitis se produce a las 7-12 horas de su administración, pero su efecto terapéutico completo puede tardar hasta 14 días en alcanzarse1.
3. Descongestionantes para la rinitis
Los descongestionantes nasales son medicamentos cuya acción principal consiste en contraer los vasos sanguíneos de la nariz mediante vasoconstricción. Esta acción produce, sobre todo, un alivio rápido de la obstrucción nasal en la rinitis alérgica1.
Los descongestionantes se dividen en dos grupos: aerosoles y gotas nasales orales y tópicos. En el primer caso, la pseudoefedrina es el descongestionante oral más utilizado, seguido de la fenilefrina1. La pseudoefedrina tiene riesgo de toxicidad, por lo que debe utilizarse bajo supervisión médica1.
En el caso de los descongestionantes nasales tópicos, deben utilizarse durante un máximo de 7 días, ya que existe riesgo de rinitis de rebote, que suele ser difícil de resolver tras un uso prolongado1.
Además, pueden provocar importantes efectos cardiovasculares y sobre el sistema nervioso central, y están contraindicados en niños menores de seis años. También deben evitarse en ancianos, debido a la mayor incidencia de hipertensión y retención urinaria con su uso en este grupo de edad1.
4. Antileucotrienos
Este es quizás el nombre más diferente en la lista de remedios para la rinitis alérgica. Es una opción para pacientes que, además de rinitis alérgica, tienen asma, o pacientes que tienen dificultades para adherirse a otros tratamientos1.
Los antileucotrienos provocan vasodilatación -cuando los vasos se dilatan- y así alivian la secreción de moco y actúan sobre la inflamación que forma parte de la afección1.
Pueden presentarse en forma de polvo granulado, comprimido masticable o comprimido normal. La indicación de cada uno variará de acuerdo con la edad del individuo, pero vale la pena destacar que el montelukast sódico (MS) es el único compuesto de esta clase disponible en Brasil1.