Como ya hemos dicho, los niños no son alérgicos al pelo de perro, sino a las proteínas5,9 que se concentran en la piel, la orina y la saliva. También pueden ser alérgicos a los ácaros del polvo, que pueden adherirse a su pelaje5.
Por eso, en los momentos de diversión entre niños y perros, hay que aconsejarles que no besen ni abracen a su "amigo". Sin embargo, sabemos que esto puede ser una tarea bastante complicada. Si se produce este contacto cercano, pide al niño que se lave bien las manos con agua y jabón después7. Y puesto que las proteínas que causan alergias se concentran en la saliva de los perros, es mejor evitar lamerles la cara, sobre todo para evitar posibles alergias en la piel, que puede empezar a picar, enrojecerse y manifestar urticaria5.
Otra medida que puede ayudar a mejorar las alergias en mascotas como los perros es aumentar la frecuencia de los baños de su mascota para reducir la cantidad de alérgenos en el aire7. Pero antes, vale la pena que hables con tu veterinario para encontrar una frecuencia que no ponga en peligro la salud de la piel de tu mascota10.
Además, después del paseo diario, acostúmbrate a limpiar las patas de tu perro con pañuelos o toallas adecuados para eliminar los restos de orina que puedan haber quedado en esta zona. Recuerda que su orina también contiene la proteína que provoca alergias en los niños5.
Por último, pero no por ello menos importante: ¡no deje que niños y perros duerman juntos en la cama! Lo ideal es que las mascotas no tengan acceso al dormitorio de los alérgicos. Reserva una habitación cómoda y acogedora para que pasen la noche y mantén cerrada la puerta de la habitación donde duerme tu hijo5.